15.9.10

La sorpresa y la aventura neerlandesa. Segunda parada: Bélgica




Maravilla: María no sólo ha leído el blog... ha escrito una entrada! Después de reponerme de la sorpresa he corregido lo del subrayado (que no era tal, por cierto. Sólo un hiperlink). Espero que no te importe! Os mentiría si dijese que he entendido toda su entrada al leerla la primera vez, con todas esas palabrotas brasileiras que nos ha regalado la amiga. Pero me encanta verte imbuida del espíritu. You are in your sauce, maifren!


Si algún día me voy a vivir al extranjero (que lo haré) tendré serios problemas para decidirme entre irme a Ámsterdam o irme a Bruselas. Sí, amigas mías. He dicho BRUSELAS y no Brujas ¡Es que el Manneken Pis es demasiado! (ese niño diminuto de atributos diminutos que mea en un rinconcillo de la capital europea y al que de vez en cuando disfrazan de las formas mas pintorescas).
Pero abordemos el tema desde donde lo dejamos: después de abandonar Ámsterdam y visitar alguno de los pueblecillos
circundantes nos dirigimos con decisión a la frontera belga guiados, una vez más, por Mari Juli. Antes de alcanzar Brujas, nuestro destino, nos permitimos un paseo por Haarlem, una ciudad famosa por (agarraos) su abundancia de hofjes o ASILOS DE ANCIANOS. Fue una visita interesante.
*Bélgica, el país del genial Herge :)



De Brujas no tengo mucho que contaros porque, francamente, nos la sabemos ya de memoria. ¿No es cierto? Muy de cuento, muy encantadora. Después de pasar dos días escondidos en Brujas (ja-ja) fuimos al que fue (casi) mi destino favorito de las vacaciones: Gand, Gent, Gante... que es tan encantadora como Brujas (aunque con un rollo menos de fairytale y más histórico), pero la mitad de conocida. La fama de la ciudad es directamente proporcional a la cantidad de turistas y, por tanto, el precio de los waffles o gofres. Así que me quedo con Gand, Gent, Gante de cabeza. Demasiado pintoresca para hacerla lugar de residencia, pero lo suficientemente interesante como para pasar unas buenas vacaciones.
Y ya que hablamos de gofres, dejadme subrayar un hecho: no hay comparación posible entre los de Bruselas (cacafutis) y los de Lièges (los que hay que pedir). Puede parecer una estupidez, pero la diferencia es abismal. Creedme.



Brussels waffle (sugar on top) / Street waffle (también llamado de Liège) (sugar inside) / Tourist waffle (extra topping) / Extreme tourist waffle (just silly)
*Esto lo he sacado de unas guías estupendas que han hecho de todas las ciudades más turísticas de Belgica y que son de lo más divertidos. Aquí podéis echarle un ojo a la versión cibernética de los "Free maps for young travellers made by locals".

Después fuimos a Bruselas, pero me canso de escribir. Lo dejo para otra ocasión (siento escribir tanto acerca de mis sumamente finitas vacaciones, pero yo no tengo una vida interesante en el extranjero. DISCULPADME). Si os cansáis de leerlo, podéis pasar del tema. Eso es lo que yo haría.

Un abrazo!

Pd: Laia, puede darte toda la pena que quieras porque vaya a ser una experiencia breve (eso podríamos discutirlo de todas formas)... pero VUELVE PARA EL SEGUNDO CUATRIMESTRE.

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